La industria camaronera advierte sobre nuevos riesgos para su producción. Al encarecimiento de los combustibles y las materias primas se suman los cortes eléctricos sin previo aviso, que ya afectan las operaciones de las empacadoras y obligan a las empresas a modificar sus cronogramas de trabajo.
Aunque los apagones aún no se extienden al sector residencial, para los industriales ya son una realidad.
El gremio camaronero reporta interrupciones que dejan turnos de trabajo improductivos mientras las empresas esperan la reconexión del servicio eléctrico. A esto se suma una menor disponibilidad de hielo y materiales de empaque, incluida la escasez de papel para fabricar cajas de cartón.
“Tenemos reportes de turnos de trabajo desperdiciados mientras las empresas esperan una reconexión que no llega”, señaló José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura.
Ante este escenario, el sector propone que las industrias operen con una carga eléctrica reducida, pero de manera continua, para evitar la paralización total de sus actividades. Según Camposano, una fórmula similar funcionó durante la crisis energética de 2024.
El impacto de las interrupciones ya se refleja en los volúmenes de producción y en la planificación de las empresas. De acuerdo con el dirigente, algunas empacadoras han dejado de procesar entre 150 000 y 300 000 libras de camarón en un solo turno.
Además, varias compañías han ajustado sus cronogramas de noviembre para producir apenas el 35 % de su volumen habitual, debido a la incertidumbre sobre la disponibilidad de electricidad y los costos de mantener al personal durante turnos improductivos.
“Lamentablemente, no pueden seguir pagando turnos, horas extra si no tienen la seguridad de que van a tener el fluido eléctrico”, agregó Camposano.
Hasta el momento, el Gobierno Nacional no ha respondido a la propuesta del sector camaronero. Sin embargo, el viceministro de Acuacultura y Pesca, Hugo Vera, descartó que las interrupciones recientes anticipen nuevos apagones y aseguró que los cortes registrados durante el fin de semana correspondieron a trabajos de mantenimiento programados.
“Lo que estaba pasando el fin de semana solamente fue un mantenimiento ya previsto (…), y los apagones no vendrán”, afirmó Vera.
La preocupación del sector se extiende a las exportaciones. En 2025, las ventas de camarón ecuatoriano superaron los USD 8 400 millones, mientras que entre enero y julio de 2026 alcanzaron los USD 5 765 millones.
El gremio advierte que, si persisten las interrupciones eléctricas y las dificultades para mantener la producción, los récords de exportación podrían dar paso a una contracción de los envíos en los próximos meses.
El riesgo también alcanza al empleo, pues la industria camaronera genera más de 160 000 puestos de trabajo directos.