Guayaquil. El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari falleció el sábado 17 de octubre de 2026, luego de que una pesada cruz de madera cayera sobre él mientras celebraba una misa en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en las calles José Mascote y Calicuchima, en el centro-sur de la ciudad.
Según la información difundida, el accidente ocurrió durante la celebración religiosa y quedó registrado en una transmisión en vivo que se emitía a través de redes sociales. Aproximadamente en el minuto 27, la estructura de madera situada detrás del altar se desprendió y cayó sobre el sacerdote.
Tras el impacto, varias personas presentes se acercaron para auxiliarlo. Sin embargo, posteriormente se confirmó su fallecimiento, en un hecho que causó consternación entre los feligreses y la comunidad católica de Guayaquil.
Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor y desarrollaba su labor pastoral en la iglesia donde ocurrió el accidente.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó su muerte mediante un comunicado emitido el sábado 17 de octubre, firmado por el cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, en el que expresó sus condolencias a los familiares, amigos y miembros de la congregación religiosa.
Una de sus últimas reflexiones abordó la muerte
En una homilía difundida anteriormente, el sacerdote reflexionó sobre la muerte y la importancia de aprovechar el tiempo junto a Dios y los seres queridos.
«Queridos hermanos, un día, todos los que estamos aquí también vamos a morir», expresó durante su mensaje, en el que invitó a los fieles a valorar el tiempo compartido con sus familias y a fortalecer su vida espiritual.
Sus palabras han cobrado relevancia tras su fallecimiento, ocurrido de manera repentina mientras cumplía con sus actividades pastorales.
Se desconocen las causas del desprendimiento
Hasta la información disponible, no se han difundido conclusiones oficiales sobre las causas que provocaron la caída de la cruz. Tampoco se ha precisado si la estructura presentaba daños previos o problemas en sus mecanismos de sujeción.
Se espera que las instancias correspondientes determinen las circunstancias del accidente y establezcan si es necesaria una evaluación técnica de la estructura.