El embalse de Mazar, la principal reserva de agua del sistema eléctrico ecuatoriano, amaneció este domingo a solo ocho metros de su cota crítica. Al mismo tiempo, la energía de Colombia, que en otros estiajes sirvió de respaldo, prácticamente no llega. Las termoeléctricas trabajan casi al límite, Coca Codo Sinclair genera la mitad de su capacidad y las industrias siguen sometidas a desconexiones obligatorias.
Según el panel hidrológico oficial de Celec Sur, a las 07:00 de este domingo la cota de Mazar se ubicó en 2.122,99 metros sobre el nivel del mar (msnm). Es la primera vez en esta crisis que el embalse baja de los 2.123 metros.
El límite de operación segura es de 2.115 msnm. A ese nivel, la central debe salir de servicio para que los sedimentos no dañen sus turbinas. La cota máxima es de 2.153 msnm y la mínima técnica, de 2.098 msnm.
Registros oficiales de este domingo, en hora de Ecuador (Celec Sur):

El descenso de la madrugada coincide con la operación de una de las turbinas de Mazar, que generó cerca de 68 megavatios-hora (MWh) por hora hasta alrededor de las 07:00.
El sábado, la central había estado detenida unas 22 horas y el embalse recuperó 64 centímetros: pasó de 2.123,12 msnm a las 11:00 del viernes a 2.123,76 msnm a las 09:00 del sábado. Por la tarde volvió a bajar, hasta 2.123,53 msnm a las 18:00.