El Ministro del Interior, John Reimberg, anunció en una entrevista con Radio Élite que Daniel Salcedo Bonilla formará parte de un grupo de personas que serán trasladadas fuera de Ecuador tras ser requeridas por la justicia estadounidense.
El funcionario de Gobierno detalló que el procesado ya fue notificado formalmente sobre el inicio de su trámite de extradición. Aunque el procedimiento legal continúa en marcha, las autoridades indicaron que aún no se ha establecido una fecha definitiva para su traslado aéreo hacia Norteamérica.
Reimberg mencionó a Salcedo y a otra persona de apellido Herrera. También a Roberto Álvarez Vera, alias “Gerente”, presunto cabecilla de Comandos de la Frontera. Reimberg no dio fecha de traslado y se limitó a afirmar que Salcedo “tiene sus problemas en los Estados Unidos”.
No hay, sin embarago, en las fuentes abiertas revisadas, un expediente estadounidense detallado (acusación formal, distrito federal, fecha de la solicitud original ni lista precisa de cargos) publicado junto con esa noticia.
Lo que sí consta en investigaciones ecuatorianas y reportajes es que Salcedo tenía vínculos patrimoniales con Estados Unidos: una casa en Doral, Miami, adquirida en 2019 por unos 670.000 dólares; un departamento en el edificio Paramount Miami Worldcenter; y ha realizado ransferencias hacia Estados Unidos (se mencionó al menos una de 102.000 dólares a su nombre) y giros a Puerto Rico (550.000 y 700.000 dólares) que formaron parte de las pruebas del proceso de lavado de activos en Ecuador.
Un historial marcado por la corrupción
Salcedo acumula varias sentencias en el país que superan los 30 años de prisión debido a tramas de peculado y delincuencia organizada vinculadas con la venta irregular de insumos médicos en hospitales públicos. En meses recientes, se convirtió en un testigo clave y cooperador eficaz dentro de las investigaciones judiciales de los casos Metástasis, Purga y Plaga, así como en el proceso por el magnicidio del excandidato presidencial Fernando Villavicencio.
A raíz de informes de riesgo contra su vida, el procesado permanecía recluido bajo estrictas medidas de seguridad en el centro penitenciario de máxima seguridad «El Encuentro», ubicado en la provincia de Santa Elena.
El anuncio de esta extradición se da semanas después de que la Asamblea Nacional aprobara una actualización normativa destinada a agilizar las entregas de ciudadanos requeridos por crímenes transnacionales. De materializarse el viaje de Salcedo, este deberá comparecer ante los tribunales norteamericanos para responder por delitos financieros o de conspiración que se ventilan bajo la jurisdicción de los Estados Unidos.