El Gobierno de Canadá anunció este miércoles (07.10.2026) que excluirá de forma indefinida el acceso a la asistencia médica para morir (MAID, por sus siglas en inglés) cuando la única condición médica subyacente del paciente sea una enfermedad mental, una posibilidad cuya entrada en vigor estaba prevista para marzo de 2027. La información fue entregada por el ministro de Justicia, en un intento por cerrar el debate sobre el tema.
Sean Fraser señaló que el Ejecutivo presentará este otoño una reforma legislativa para modificar el Código Penal y mantener la exclusión sin fijar una nueva fecha para su levantamiento. «Canadá ha tomado la decisión de no seguir adelante con la ampliación» de la eutanasia para los casos en los que «la enfermedad mental sea la única base», declaró en el Parlamento.
El ministro justificó la decisión por las deficiencias en el acceso a servicios de salud mental en algunas comunidades y por la falta de consenso médico sobre cuándo una enfermedad mental puede considerarse irremediable. La medida sigue la recomendación formulada en junio por un comité especial de diputados y senadores, que pidió excluir indefinidamente a las personas cuya única condición médica subyacente sea una enfermedad mental.
«Aunque no existe un consenso perfecto sobre este tema, creemos que este es el enfoque correcto», apuntó Fraser.
Apoyo mayoritario
Canadá legalizó la asistencia médica para morir a quienes se encontraran en fase terminal en 2016. Ese derecho se amplió en 2021 a quienes sufrían enfermedades graves e incurables, aunque la muerte no fuera «razonablemente previsible». La inclusión de los casos basados exclusivamente en enfermedades mentales se aplazó inicialmente hasta 2023 y posteriormente en dos ocasiones, la última hasta el 17 de marzo de 2027.
Al mismo tiempo, Ottawa pretende abrir la puerta a las solicitudes anticipadas de MAID para personas que, tras recibir el diagnóstico de enfermedad grave e incurable que previsiblemente les hará perder la capacidad para consentir, quieran dejar constancia de su voluntad antes de que se produzca esa incapacidad. La provincia de Quebec ya permite este tipo de solicitudes en determinadas circunstancias.
La mayoría de los canadienses apoyan el derecho al suicidio asistido, pero en los últimos meses algunos profesionales de la salud han pedido una revisión de esta política, incluido el modo en que los pacientes obtienen aprobación para poner fin a sus vidas.
DZC (EFE, AFP)