Al menos siete personas, entre ellas dos mujeres y una niña, murieron en un poblado del este de Guatemaladurante confusos ataques armados atribuidos este lunes (28.09.2026) por autoridades a enfrentamientos entre narcotraficantes.
Denuncias anónimas en redes sociales señalaron a militares como responsables de los hechos ocurridos la noche del domingo en el municipio de Huité, unos 130 km al este de Ciudad de Guatemala, pero el ejército negó cualquier participación.
Consultado sobre la posibilidad de que soldados hubieran abierto fuego contra civiles en esa localidad, el ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, dijo que prefería no «adelantar una opinión sin tener antes mayor información de qué fue exactamente lo que ocurrió».
«Eso es lo que vamos a investigar (…), es la información que yo necesito obtener» para dar una «respuesta concreta», agregó el ministro a Emisoras Unidas, que lo interrogó sobre las versiones que también apuntan a miembros de la agencia antidrogas estadounidense (DEA).
«Todas las hipótesis se encuentran bajo una rigurosa investigación técnica y científica», indicó por su parte la Policía Nacional Civil en un comunicado.
El ministro negó que se hubiera tratado de un operativo con participación policial.
El ejército aseguró que los enfrentamientos se originaron por «disputas territoriales entre organizaciones del crimen organizado transnacional».
«Se decidió no ingresar en ese momento (…) con el fin de no escalar el conflicto», sostuvo la portavoz militar, Nathalia Mollinedo, en un video difundido en X.
Videos divulgados en redes sociales y publicados por la prensa local muestran la incursión de un comando armado con vestimenta y equipo militar.
Mollinedo descartó que se trate de militares guatemaltecos, al señalar que el personal de la institución «está plenamente identificado» con los «distintivos oficiales».