El Banco Central del Ecuador (BCE) hizo pública la actualización de su Programación Macroeconómica, elevando la previsión de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el año 2026 de un 2,5% a un 2,7%. Esta revisión refleja un desempeño económico más favorable en lo que va del año, respaldado por la recuperación gradual de la demanda interna y el dinamismo continuo de las exportaciones hacia los mercados internacionales.
El informe del organismo monetario detalla que la expansión del 2,7% estará sostenida principalmente por tres pilares de la economía nacional:
Consumo de los hogares: Constituye el principal motor interno de la economía. El fortalecimiento del mercado laboral y el flujo sostenido de ingresos han permitido mantener el volumen de ventas en el comercio y los servicios.
Inversión y colocación crediticia: La mayor disponibilidad de liquidez en el sistema financiero y el dinamismo del crédito privado han impulsado la formación bruta de capital fijo, favoreciendo la inversión en maquinaria, infraestructura y operaciones comerciales.
Desempeño exportador: Se proyecta un incremento del 3,8% en las exportaciones totales de bienes y servicios. Las ventas no petroleras siguen ganando relevancia, destacando el empuje del camarón, el banano, el cacao y la minería, además de los envíos de petróleo crudo.
Balance externo, remesas y estabilidad de precios
El sector externo ecuatoriano muestra indicadores de solidez financiera para el cierre del ejercicio 2026. El BCE calcula que el balance comercial y de servicios permitirá alcanzar un superávit en la cuenta corriente de aproximadamente USD 4.587 millones. A este escenario se suma el flujo proyectado de remesas enviadas por la comunidad migrante, que escalaría a USD 8.020 millones durante el año, aportando liquidez directa a la economía familiar.
En cuanto a las métricas monetarias, se estima que las Reservas Internacionales concluirán 2026 en torno a los USD 11.239 millones, lo que otorga mayor respaldo al esquema de dolarización frente a volatilidades externas. Por su parte, la inflación promedio anual se mantendrá bajo control, proyectándose en un 2,1%.
Fenómeno de El Niño
Para el periodo 2027-2030, la autoridad económica prevé una tasa de crecimiento promedio anual del 2,5%, anclada en la expansión de las actividades no petroleras y la inversión privada.
No obstante, el reporte incluye una evaluación de sensibilidad frente a contingencias ambientales, descartando afectaciones severas del fenómeno de El Niño para 2026, pero proyectando posibles impactos en 2027:
Si el escenario es moderado, podría restar 0,5 puntos porcentuales a la expansión del PIB en 2027. Si por el contrario, es fuerte, causaría una desaceleración de hasta 1,4 puntos porcentuales en 2027, afectando la producción agrícola, la red vial y la logística de exportación.