El traspaso de la administración y operación de la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair (CCS) a la empresa Powerchina, casa matriz de Sinohydro, tomará más tiempo de lo previsto. La planta más grande del país, con capacidad máxima de producción de 1.500 megavatios (MW), fue recibida oficialmente en abril pasado tras casi diez años desde su inauguración.
Inicialmente se estimaba que la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec) firme el contrato con Powerchina en julio, según declaraciones dadas en abril por el viceministro de Electricidad, Xavier Medina, de acuerdo con los plazos del laudo que puso fin al arbitraje internacional que la empresa pública tenía contra la constructora Sinohydro.
Sin embargo, la firma no se concretará en julio, sino que podría darse hasta finales del año, precisó el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, en entrevista con este Diario, el 28 de mayo pasado.
Blum señaló que el contrato con Powerchina se encuentra actualmente en fase de negociación, ajustando términos económicos, financieros y legales.
“Estamos todavía en etapa de negociaciones. Ellos, Powerchina, están estructurando los términos económicos, financieros y legales, y nosotros también de nuestro lado, para poder llegar a esta firma”, describió.
Dicho proceso tomaría alrededor de seis meses hasta llegar a la suscripción del contrato con la empresa asiática, explicó el ministro.
El laudo conciliatorio emitido en marzo pasado por el Tribunal Arbitral fija un plazo de 72 días, contados desde la suscripción del acta de entrega-recepción de la central (que ocurrió el 17 de abril), para que se materialice el contrato entre Celec y Powerchina para la gestión, operación, mantenimiento, inspección y reparación de CCS.
Dicho contrato debe estar configurado bajo un modelo asociativo, ya sea alianza estratégica, consorcio u otro, entre la empresa pública ecuatoriana y la casa matriz de Sinohydro.
Pero los procesos internos en Ecuador para estructurar el modelo asociativo toman más tiempo, precisó el ministro; por lo que en el transcurso de estos 72 días, que están en curso, se busca fijar un cronograma de ejecución del laudo.
“El auto arbitral fija un plazo de 72 días. La idea de nosotros es en estos 72 días llegar a un acuerdo: un cronograma de la ejecución del laudo arbitral. Porque constituir, por ejemplo, un esquema de asociatividad toma seis, siete meses”, explicó Blum, al recordar que Sinohydro debe realizar una serie de desembolsos al país.
Con ese escenario, el objetivo es que máximo hasta diciembre de este año se dé la firma del contrato para que Powerchina asuma la central hidroeléctrica. “Este año debe ser. Alrededor de diciembre esperamos tener listo esto. Estamos trabajando para acelerar el proceso”, enfatizó Blum.
Para finiquitar el arbitraje, Celec y Sinohydro llegaron a un acuerdo global en el cual se contemplan varios aspectos, uno de ellos es que Powerchina gestionará las fallas en la infraestructura de la central, como los miles de fisuras.
En el laudo conciliatorio emitido por el Tribunal Arbitral a finales de marzo se dispone a Sinohydro pagar a Celec $ 200 millones, divididos en cuatro cuotas de $ 50 millones cada una.
Los pagos al Estado están condicionados al cumplimiento de hitos relacionados con la firma del acta de recepción definitiva; la entrada en vigencia de la alianza estratégica que firmarán Celec y Powerchina; y la liberación y entrega de garantías del contrato firmado con Sinohydro en 2009.
Las garantías en juego son:
Fiel cumplimiento
Fiel cumplimiento del Plan de Manejo Ambiental
Sustitución de retención
Buen funcionamiento y ausencia de defectos de los distribuidores
En abril, el viceministro de Electricidad señaló que se devolverán a Sinohydro dos garantías clave una vez que se verifique que la hidroeléctrica funciona correctamente.
Se trata de las garantías de retención y de buen funcionamiento, valoradas en $ 98 millones y $ 36 millones, respectivamente.
El contrato con Powerchina tendrá una duración de 25 años. El ministro de Ambiente y Energía señaló que Ecuador pagará a la empresa $ 47 millones anuales por la operación de la hidroeléctrica.
Coca Codo Sinclair cubre alrededor del 35 % de la demanda de energía del país, según datos de Sinohydro.
Su construcción empezó en julio de 2010 y representó un costo de más de $ 2.000 millones. Empezó a operar en noviembre de 2016.
A lo largo de los años la obra ha estado rodeada de polémicas, auditorías con graves hallazgos por parte de la Contraloría y hasta casos judiciales.
El arbitraje que Celec impulsó contra Sinohydro en 2021, por controversias con la infraestructura, se resolvió a partir de la visita que hizo a China el presidente Daniel Noboa, en junio de 2025, donde mantuvo un encuentro con su homólogo, Xi Jinping, y posteriormente con directivos de Powerchina.
Por los acuerdos alcanzados, además de los $ 200 millones establecidos en el laudo, Ecuador obtendrá otros $ 200 millones adicionales por crédito de proveedor, que financiarán proyectos de energías renovables. (I)