Productores de los cantones Yantzaza y El Pangui culminaron un proceso de formación en producción sostenible y recibieron 2.800 plántulas de especies forestales y frutales para establecer sistemas agroforestales en sus fincas.
La entrega se realizó durante la clausura del proceso formativo desarrollado en el Centro de Aprendizaje de Agricultura Familiar Campesina “Encuentros por una Producción Libre de Deforestación”. La iniciativa forma parte del Programa de Conservación de la Biodiversidad, impulsado y financiado por Lundin Gold, empresa operadora de la mina Fruta del Norte, e implementado por Conservación Internacional Ecuador.
Las plántulas fueron producidas en el vivero provincial Yawi Sumak, de la Prefectura de Zamora Chinchipe, como parte de la articulación entre instituciones y organizaciones para promover prácticas de producción sostenible en el territorio.
Durante varios meses, los productores participaron en jornadas de capacitación sobre planificación agrobiodiversa de fincas, producción agroecológica, manejo de pasturas, recuperación de suelos y salvaguardas ambientales y sociales, entre otros temas.
Con la entrega de las plántulas, los conocimientos adquiridos durante el proceso de formación comienzan a trasladarse a las fincas de los participantes. La incorporación de especies forestales y frutales busca diversificar la producción y mejorar las condiciones de los sistemas productivos.
Los sistemas agroforestales combinan árboles, cultivos y otras actividades productivas dentro de una misma finca. De acuerdo con la iniciativa, estas prácticas pueden contribuir a la conservación de la biodiversidad, la recuperación de suelos, la diversificación de la producción y el fortalecimiento de la resiliencia de las fincas frente a los efectos del cambio climático.
Patricio Guzmán, coordinador de Sistemas Productivos y Bionegocios de Conservación Internacional Ecuador, señaló que el objetivo es que los conocimientos adquiridos durante la capacitación se conviertan en prácticas concretas dentro de las fincas y permitan generar experiencias aplicables a modelos de producción compatibles con la conservación de la biodiversidad.
La experiencia desarrollada con productores de Yantzaza y El Pangui busca fortalecer los medios de vida de las familias rurales mediante prácticas productivas que incorporen el uso responsable de los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad.