Cientos de personas permanecían este martes (04.08.2026) en refugios tras ser evacuadas de sus aldeas en las faldas del volcán de Fuego, a 35 km de la capital de Guatemala, tras una potente erupción que obligó a declarar la alerta máxima en la zona.
El volcán más activo de Centroamérica entró en fase eruptiva el lunes y desde la noche aumentó su intensidad con la expulsión de lava y grandes columnas de gases y ceniza.
«Ya nos acostumbramos a tener el volcán siempre activo, pero ahora sí fue demasiado», declaró a la AFP Sonia Vásquez, de 50 años, habitante del poblado El Porvenir, quien pasó la noche en un albergue.
La Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) declaró alerta roja, de máxima peligrosidad, en tres departamentos aledaños al macizo de 3.763 metros de altura.
Cerca de 1,6 millones de personas viven en el área comprendida por Sacatepéquez, Chimaltenango y Escuintla, donde no se han reportado víctimas por el momento.
Al menos 500 pobladores de El Porvenir y Las Lajitas fueron llevados en autobuses a un salón comunal del centro urbano del municipio de San Juan Alotenango, al este del volcán, zona de menor riesgo, según cifras preliminares de los Bomberos Voluntarios. Sin embargo, la caída de ceniza solo afecta por ahora a unos cinco municipios.
El aeropuerto internacional de Ciudad de Guatemala se mantiene operativo y fue reabierta una carretera que conduce a Antigua, principal destino turístico del país.