La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), en coordinación con la Comisaría Nacional de Policía, clausuró una farmacia ubicada en el centro del cantón Zamora, tras detectar presuntas irregularidades en la comercialización de medicamentos y en la prestación de servicios no autorizados.
El operativo se desarrolló luego de varias denuncias ciudadanas relacionadas con la supuesta venta irregular de medicamentos hipnóticos o inductores del sueño. Durante la inspección, técnicos de Arcsa verificaron la comercialización de este tipo de fármacos sin la presentación de la respectiva receta médica, incumpliendo lo establecido en el artículo 171 de la Ley Orgánica de Salud y el artículo 25 de su reglamento.
La normativa vigente prohíbe la venta de medicamentos que contengan sustancias estupefacientes y psicotrópicas sin receta emitida por profesionales autorizados para prescribirlas.
Además, en el establecimiento se identificó un espacio acondicionado con camilla, jeringuillas y otros insumos médicos, lo que evidenciaría la realización de procedimientos invasivos fuera del ámbito permitido para farmacias y botiquines. Según el artículo 172 de la Ley Orgánica de Salud, estos establecimientos no pueden ofrecer consultas médicas, obstétricas u odontológicas, ni aplicar tratamientos, realizar toma de muestras o mantener laboratorios clínicos.
Ante los hallazgos, Arcsa procedió con la clausura del local e informó que iniciará el proceso administrativo correspondiente, conforme a las sanciones contempladas en la normativa sanitaria vigente.
La entidad reiteró su compromiso con la protección de la salud pública e hizo un llamado a la ciudadanía para denunciar irregularidades sanitarias mediante la aplicación Arcsa Móvil, herramienta destinada a fortalecer los controles sanitarios en el país.