La Fiscalía de Ecuador confirmó que solicitó a las autoridades españolas no entregar a la defensa del narcotraficante Wilmer Chavarría alias Pipo la grabación de su declaración tomada en España, en la que negó su implicación en el asesinato del candidato presidencial ecuatoriano Fernando Villavicencio en 2023 y responsabilizó, sin pruebas, al actual presidente, Daniel Noboa.
En un comunicado, el Ministerio Público de Ecuador explicó que Ana Hidalgo, la fiscal a cargo de investigar la autoría intelectual del asesinato de Villavicencio, argumentó su negativa a facilitar la grabación del testimonio de Pipo en el «principio de especialidad» de la asistencia penal internacional, pero que «deja a criterio de las autoridades españolas la entrega de la información acorde a su normativa interna».
Pipo, máximo líder de Los Lobos, la banda criminal más grande y poderosa de Ecuador, realizó esa declaración el pasado 25 de febrero ante la Fiscalía en Zaragoza (España), donde está detenido a la espera de ser extraditado a su país tras ser capturado en Málaga en noviembre de 2025.
La Fiscalía ecuatoriana indicó que el 12 de marzo de 2026 las autoridades judiciales españolas remitieron una consulta a la Dirección de Asuntos Internacionales sobre el pedido de la defensa de Pipo para que se le otorgaran copias de la versión y del audio de dicha diligencia.
Así, el 13 de marzo, la fiscal Hidalgo manifestó su negativa a atender la solicitud, en aplicación del principio de especialidad, que limita el uso de la información exclusivamente al objeto de la asistencia penal internacional requerida.
Además, el comunicado detalla que, cuando Pipo fue detenido en España en noviembre de 2025, la Fiscalía de Ecuador pidió «la notificación y recepción de su versión, diligencia previa a su vinculación procesal».
Declaración de Pipo
En su declaración ante la Fiscalía española, Pipo afirmó, sin aportar ninguna prueba, que una persona cercana a John Reimberg, ministro del Interior de Ecuador, le había manifestado que el crimen fue supuestamente ordenado por el actual presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, ante el temor de que Villavicencio ganara las elecciones.
Según Pipo, reclamado desde Ecuador como líder de uno de los grupos de narcotraficantes más peligrosos de Suramérica e implicado en más de cuatrocientos asesinatos, la intención tanto de Noboa como de Reimberg es «engañar» a las autoridades de España para que estas accedan a extraditarlo a Ecuador o a EE.UU..