La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el viernes (13.03.2026) que desde hoy su país comenzó a exportar gas (GLP) a Colombia a través de cisternas enviadas por la frontera terrestre, para «restablecer» el comercio entre ambas naciones.
Este es «el primer paso por el puente Simón Bolívar de cisternas de GLP, de gas butano, que va para Colombia (…) primera exportación de GLP de Venezuela a Colombia», dijo Rodríguez durante un encuentro con una delegación de ministros colombianos y miembros de su gabinete.
Los funcionarios se dieron cita en Caracas, tras una frustrada reunión de presidentes que debía realizarse en la frontera común y que fue cancelada a última hora.
Los mandatarios Gustavo Petro y Delcy Rodríguez tenían previsto encontrarse este mismo viernes, pero la cita fue suspendida el jueves de común acuerdo por motivos de seguridad. Petro había anunciado el acuerdo con Venezuela hace un mes.
Rodríguez asumió el poder de forma interina en Venezuela tras la caída y captura de Nicolás Maduro en un operativo estadounidense en enero. Su viaje a Colombia era el primero que realizaría como mandataria.
En lugar del encuentro presidencial, los cancilleres de Venezuela, Yván Gil, y de Colombia, Rosa Villavicencio, junto a otros funcionarios de alto rango, se reunieron para abordar asuntos de seguridad y energéticos.
Amenazas de seguridad en la frontera
Washington ejerce presión sobre el gobierno de Venezuela, donde ordenó la reactivación de la extracción de petróleo por parte de empresas estadounidenses, y también sobre Colombia, a quien exige endurecer la lucha contra el narcotráfico.
Poco antes de la cancelación, el presidente Donald Trump llamó a Petro y le deseó «suerte» en su encuentro con la mandataria venezolana.
Una fuente de la presidencia colombiana comentó a la AFP que la cancelación se debió a amenazas de seguridad, aunque no precisó si se trataba de problemas en el lado colombiano o venezolano.
En la zona limítrofe operan numerosos grupos armados que se financian del narcotráfico como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), la guerrilla más longeva del continente con 60 años de actividad.
A menos de cinco meses de abandonar la presidencia, el izquierdista Petro está interesado en tener un papel protagónico en la transición de Venezuela.
Antes aliado de Maduro y enfrentado con Trump, se reconcilió con el mandatario estadounidense y ha aumentado su ofensiva contra los grupos ilegales en medio de la ola de violencia en el país.
gs (afp, efe)