La diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa fue nominada por Antigua y Barbuda para unirse a la carrera para suceder a António Guterres como secretario general de la ONU.
Espinosa, que ejerció como presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas entre 2018 y 2019, convirtiéndose en la cuarta mujer en llegar al cargo, también fue ministra de Defensa (2012-2014) y canciller (2017-2018) de su país, durante los mandatos del expresidente Rafael Correa.
«Recibimos su documentación anoche. Ha sido propuesta por Antigua y Barbuda», respondió a EFE La Niece Collins, portavoz de la presidenta de la Asamblea General de la ONU, quien avanzó que en las próximas horas se oficializará su candidatura.
Su candidatura se une a la del actual director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica, Rafael Grossi; la de la expresidenta chilena Michelle Bachelet; la de la actual secretaria general de la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) y exvicepresidenta de Costa Rica, Rebeca Grynspan; y del expresidente de Senegal Macky Sall.
Todos ellos ya participaron hace unas semanas en un diálogo interactivo en el que cada uno contó con tres horas para exponer sus prioridades y responder a las preguntas de los Estados miembros y representantes de la sociedad civil.
Pese a que no es una norma escrita, la organización intenta cumplir con cierta rotación regional en el cargo para asegurar la representatividad. Si se vuelve a cumplir, esta vez correspondería a América Latina.
Además, varias voces dentro del organismo, como la presidenta de la Asamblea General, la alemana Annalena Baerbock, han invitado a los Estados miembros a presentar y apoyar candidaturas de mujeres, porque en los 80 años de la organización nunca ninguna ha desempeñado el cargo.
Está previsto que a finales de julio, después de los diálogos, los 15 miembros del Consejo de Seguridad debatan sobre los candidatos a puerta cerrada y hacia finales de año la Asamblea General formalice el nombramiento.
La decisión suele concretarse entre agosto y octubre. EFE (I)